Mastitis y Microbiota de la leche materna
Cómo se producen las mastitis
La mastitis es una inflamación de la glándula mamaria que generalmente es secundaria a una infección. La glándula mamaria de la mujer lactante contiene gran cantidad de bacterias que en condiciones normales también mantienen su propio equilibrio (estafilococos, estreptococos y otras bacterias lácticas).
Sin embargo, cuando se rompe el equilibrio se produce una disbiosis microbiana, con un espectacular aumento de la concentración de la bacteria que causa la infección y baja la concentración del resto de las bacterias. Esto provoca la inflamación y obstrucción de los conductos galactóforos, dando lugar a la mastitis.
Síntomas y tipos de mastitis
Las mastitis pueden cursar con una sintomatología muy florida, como:
- Dolor.
- Enrojecimiento.
- Calor en la mama.
- Fiebre.
En algunos casos, puede llegar a formarse un absceso. Sin embargo, con frecuencia, el único síntoma es un dolor intenso en forma de pinchazos y/o lesiones en el pezón. En este caso, hablamos de mastitis atípicas, que hasta hace relativamente poco eran muy desconocidas a pesar de lo frecuentes que son y de la cantidad de lactancias que se suspenden por este motivo.
Bacterias de la leche materna y su impacto
La diversidad bacteriana intestinal del bebé se beneficia de la lactancia materna, la leche materna tiene gran cantidad de bacterias que colonizarán su intestino en favor de una microbiota intestinal beneficiosa.
El problema de las mastitis es que hasta hace nada se desconocía totalmente la microbiota normal de la leche materna. Aquí puedo hablar no solo como profesional sino como paciente, creo que mi experiencia es bastante ilustrativa de lo que fue este desconocimiento de las mastitis atípicas y por qué hasta hace nada se manejaban tan mal.
Mi experiencia personal con la mastitis atípica
Varios años antes de conocerse la microbiota de la leche materna tuve a mi primera hija, y padecí una mastitis atípica, cosa que no supe hasta años más tarde, ¡siendo ginecóloga!
En nuestros libros la mastitis se describía como un episodio muy florido en el que la mama se ponía roja, caliente y muy dolorosa al tacto. Entonces recuerdo que mi caso no encajaba con ese diagnóstico, pues lo que sentía un dolor inmenso como si te clavaran mil agujas a través del pezón, era un dolor insoportable. Pero erre que erre yo seguía con la lactancia y cuando llegaba al hospital por las mañanas a trabajar preguntaba a mis compañeros que qué me podía estar pasando, y nada, ninguno sabíamos nada de nada.
Recuerdo que en una ocasión una matrona me dijo que podían ser hongos y me traté sin éxito, durante mucho tiempo se creía que estos síntomas que yo tenía eran producidos por cándidas en el pezón hasta que, por fin, unos años después de aquello comenzó a estudiarse la microbiota de la leche materna, y se supo al fin de la existencia de este tipo de mastitis: las mastitis atípicas.
Los avances en el estudio de la leche materna
Es incomprensible que siendo la mastitis la causa más frecuente de abandono de la lactancia materna apenas hemos sabido nada de ellas hasta hace tan poco tiempo, y lo más llamativo es que el primer investigador que hizo un estudio serio de la microbiota de leche humana fue ¡un veterinario!
El Dr. Juan Miguel Rodríguez Gómez, investigador del departamento de Nutrición Humana y Bromatología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, que junto con su grupo de investigación analizaron miles de muestras de leche humana durante varios años para estudiar sus bacterias.
Según Rodríguez y otros investigadores, en el tercer trimestre de embarazo comienza a poblarse la glándula mamaria de bacterias procedentes del intestino de la madre. Las mastitis se producen por una disbiosis (desequilibrio de la microbiota), y según Rodríguez las mastitis atípicas suelen estar ocasionadas por otras bacterias que son más resistentes a los antibióticos que se utilizaban para las mastitis típicas, por lo que recomienda que ante la sospecha de mastitis aguda antes de tratar se realice cultivo de leche.
Prevención de las mastitis con probióticos
Actualmente ya se comercializan desde hace unos años probióticos diseñados para la prevención de las mastitis atípicas que aportan la diversidad bacteriana que necesita la mama para que así la microbiota de la leche materna permanezca en equilibrio. Una de las causas del alto porcentaje de mastitis es el uso indiscriminado de antibióticos, ya que mata bacterias beneficiosas de la leche materna y genera esa ruptura del equilibrio bacteriano.
Si te interesa conocer más sobre las mastitis, lactancia materna y otros temas relacionados con la salud de la mujer, te invito a leer mi libro Hablemos de Vaginas, donde profundizo mucho más sobre estos temas.




