Revisión ginecológica anual: 5 verdades sorprendentes que debes conocer

revision ginecologica

La revisión ginecológica anual (lo que pasó al contar lo que dice la ciencia)

Hace poco publiqué en redes sociales que la revisión pélvica anual en mujeres sanas sin factores de riesgo no disminuye la mortalidad por cáncer ginecológico. La reacción fue brutal: insultos, ataques personales… y lo pasé realmente mal.

Por eso quiero explicarlo con calma, porque es importante separar mito de evidencia científica.

El mito de la revisión anual para prevenir cáncer

Muchas mujeres acuden cada año a una revisión pélvica estando sanas, sin síntomas ni factores de riesgo. Pero la evidencia científica es muy clara:

  • El examen pélvico anual no reduce la mortalidad por cáncer ginecológico.
  • El único cribado que ha demostrado eficacia es el de cuello uterino (cérvix), que combina citología cervical (Pap) y PCR del virus del papiloma humano (VPH). La periodicidad depende de la edad y de los resultados previos, pero no es necesario hacerlo anualmente en mujeres asintomáticas y sin factores de riesgo.
  • En España, este cribado poblacional se realiza en los centros de salud con las matronas, por lo que no es preciso acudir cada año al ginecólogo solo para ello.

¿Por qué la revisión pélvica anual no previene otros cánceres ginecológicos en mujeres asintomáticas y sin factores de riesgo?

CÁNCER DE OVARIO
El cáncer de ovario tiene un “punto de no retorno” muy precoz. Esto significa que, aunque se diagnostique en fases iniciales antes de que aparezcan síntomas, el pronóstico no se modifica: la evolución de la enfermedad ya está condicionada desde el inicio.

  • Una ecografía puede mostrar ovarios normales y, al mes siguiente, aparecer un cáncer avanzado.
  • Se han intentado estrategias de cribado con ecografías periódicas o análisis de marcadores tumorales en mujeres sanas, pero ninguna ha demostrado disminuir la mortalidad.
  • Una paciente me dijo: “Claro que hay que hacer revisiones anuales, yo tuve una revisión normal y a los tres meses un cáncer”. Precisamente ahí está la respuesta: la revisión no sirvió para prevenirlo.
  • Otra mujer comentó: “A mí me diagnosticaron un cáncer de ovario muy avanzado y me he curado”. Probablemente se trataba de un subtipo menos agresivo. Aunque lo hubiéramos detectado antes, el pronóstico habría sido el mismo, y no podemos concluir que se curó gracias a un diagnóstico precoz.

En definitiva, por mucho que nos empeñemos en pruebas periódicas, el cribado poblacional del cáncer de ovario no reduce la mortalidad.

CÁNCER DE ENDOMETRIO
El cáncer de endometrio, en cambio, suele tener buen pronóstico y lo habitual es que produzca síntomas de sangrado desde fases muy tempranas.

  • En mujeres sin síntomas, la probabilidad de detectar un cáncer de endometrio incipiente en una revisión rutinaria es prácticamente nula.
  • No tendría sentido realizar biopsias de endometrio de forma sistemática en población sana.

CÁNCER DE CÉRVIX

A diferencia de los anteriores, el cáncer de cuello uterino sí puede detectarse precozmente mediante cribado poblacional en mujeres sanas reduciendo la mortalidad.

  • De los 25 a los 30 años: citología cada 3 años.
  • A partir de los 30 años: citología + test de VPH (PCR), si ambas pruebas son negativas significa que no tienes lesiones en cuello de útero (citología negativa) ni tampoco tienes el virus que las produce (PCR negativa), por lo que el margen de seguridad se amplía a PCR cada 5 años.

¿Aporta algo hacerlo anualmente? No. Los estudios muestran que aumentar la frecuencia no mejora el pronóstico en mujeres asintomáticas y sin factores de riesgo. Como dije antes, este cribado de cérvix lo puedes hacer en tu matrona.

Por tanto, la revisión ginecológica anual no previene estos cánceres en mujeres asintomáticas y sin factores de riesgo, porque la biología de los tumores marca sus propias reglas, independientemente de las exploraciones rutinarias.

Por todo esto, las sociedades científicas como la American College of Physicians (ACP) y la American Academy of Family Physicians (AAFP) recomiendan no realizar la revisión pélvica anual en mujeres asintomáticas sin factores de riesgo. La American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) tampoco la aconseja de forma rutinaria, salvo que haya síntomas o antecedentes médicos.

Estas conclusiones no tienen que ver con criterios económicos, como algunas mujeres piensan al creer que en la sanidad pública se espacian las pruebas para ahorrar. Nada más lejos: se basan en criterios de evidencia científica obtenidos de metaanálisis bien diseñados, no en casos aislados. Personalmente, no tendría ningún interés en transmitir este mensaje si no fuera por rigor profesional: trabajo en clínicas privadas y no obtengo ningún beneficio económico al desaconsejar revisiones anuales; lo hago por honestidad y porque la ciencia lo respalda.

Entonces, ¿para qué sirve la revisión ginecológica?

Una revisión ginecológica puede aportar otros beneficios cualitativos (calidad de vida). No como “ritual anual” contra el cáncer, sino también puede ser un espacio para:

  • Valorar síntomas ginecológicos (dolor, sangrado, molestias).
  • Mejorar bienestar y calidad de vida.
  • Seguimiento de patologías ginecológicas.
  • Resolver dudas sobre anticoncepción, fertilidad o sexualidad.
  • Obtener información clara y personalizada según edad y factores de riesgo.

¿Dónde está el punto clave para que una revisión ginecológica tenga sentido? El punto clave está en alinear el MOTIVO con el OBJETIVO de la consulta.

Para ello es preciso tener una buena comunicación y saber exactamente no el por qué de la consulta, sino el para qué.

Ejemplos de MOTIVOS y OBJETIVOS en la consulta

Lo más importante es que el motivo de la consulta y el objetivo estén alineados.

  1. Motivo de la consulta: quiero prevenir cáncer.
    Objetivo de la consulta: el objetivo debe incluir recibir información sobre los cribados realmente efectivos para tu caso en concreto, se valorará si tienes factores de riesgo que impliquen un determinado tipo de seguimiento u otro. No estaríamos alineando tu motivo con tu objetivo si simplemente decimos que hay que hacer una revisión rutinaria anual sin más. Hay mujeres que incluso tienen falsa sensación de seguridad con ecografías y citologías anuales sin ni siquiera tener actualizada la PCR del virus del papiloma humano teniendo más de 30 años (cuando este programa que incluye PCR es más efectivo y cómodo que hacer solo citologías anuales). Recuerda: la citología solo sirve para detección de lesiones en cérvix, no vale para otros cánceres, y la ecografía no ha demostrado que sirva para diagnóstico precoz de cáncer ginecológico en mujeres sanas sin factores de riesgo.
  2. Motivo de la consulta: tuve una relación de riesgo.
    Objetivo de la consulta: para que esté alineado motivo con objetivo, éste ha de incluir descartar infecciones de transmisión sexual (ITS). Muchas ITS no se detectan en una revisión estándar, por eso si no mencionas en el motivo de la consulta la relación de riesgo no vas a llegar al objetivo. No des por hecho que hacer una revisión anual rutinaria normal es suficiente para saber que no has contraído una ITS.
  3. Cuando una mujer acude a consulta por cuestiones de calidad de vida, pongamos como ejemplo el motivo de consulta el dolor menstrual, en este caso los objetivos pueden ser muy distintos:
    – Algunas quieren únicamente descartar que exista una enfermedad de base. Hay mujeres que no tienen como objetivo tomar un tratamiento para el dolor, sino que desean únicamente saber si ese dolor es por alguna patología.
    – Otras buscan como objetivo tratamientos rápidos y eficaces para aliviar el dolor. Podemos aquí valorar posibles estrategias farmacológicas.
    -También hay quienes prefieren explorar alternativas no farmacológicas y medidas de autocuidado.
    Lo que quiero decir con este ejemplo es que un mismo motivo puede dar lugar a distintos objetivos. En consulta podemos analizar los pros y contras de cada enfoque y decidir juntas cuál se ajusta mejor a tu situación. Además, los objetivos no son inamovibles: quizá en un primer momento prefieras un tratamiento farmacológico y más adelante decidas probar un enfoque más natural, o al revés. Lo importante es contar con la información necesaria para que tus decisiones estén siempre alineadas con tu calidad de vida.
  4. Otros ejemplos de motivos y objetivos posibles:
    • Motivo: conocer la reserva ovárica. Objetivo/s: dependerá de lo que quieras decidir en cuanto a planificar la maternidad.
    • Motivo: dolor en relaciones sexuales. Objetivo/s: encontrar la causa y tener el tratamiento adecuado, a veces requiere derivación a otros/as profesionales.
    • Motivo: necesidad de anticoncepción. Objetivo/s: elegir el que más se adapte a tus necesidades una vez informada de pros y contras.
    • Motivo: búsqueda de una segunda opinión médica. Objetivo/s: valorar entre el diagnóstico y las opciones terapéuticas ofrecidas para después tomar decisiones con más tranquilidad.
    • Motivo: menopausia. Objetivo/s: pueden haber diferentes objetivos en función de tus síntomas, no olvides decir cuáles son tus malestares para poder atenderlos todos, además se valorará en la consulta si tienes factores de riesgo elevados para osteoporosis, enfermedad cardiovascular u otras enfermedades para individualizar el tratamiento. Muchas mujeres, por vergüenza, no expresan ciertos síntomas en los que sí podríamos ayudarlas.

Conclusión

Si no tienes factores de riesgo ni síntomas, una revisión ginecológica no es un ritual obligatorio cada año, sino un espacio donde puedes preguntar para asesorarte y establecer tus motivos y objetivos de la consulta. Una revisión pélvica anual sin alinear motivo con objetivos claros no presenta ninguna utilidad para tu salud.

Consejo práctico: antes de tu próxima cita, piensa qué esperas de la consulta, cuáles son tus motivos y objetivos, y compártelo con tu ginecólogo/a, si lo llevas todo apuntado ¡mejor! para que no se te olvide nada.

Si tienes dudas de salud relacionadas con ginecología, embarazo, fertilidad, sexualidad, etc., y no puedes desplazarte físicamente a alguna de mis clínicas, te recuerdo que pongo a tu disposición mi servicio de Consultas Online. Te atenderé de forma totalmente personalizada para resolver todas tus dudas.

Buscador

Consulta
Online

Ponemos a tu disposición nuestro servicio de Consultas Online.

Te atenderemos de forma totalmente personalizada para resolver todas tus dudas.

¿Quieres ser una mujer al día en ginecología?

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

Responsable del tratamiento: CLÍNICAS MIRIAMGINE, S.L.
Finalidad: Contacto, gestión de solicitudes, envío de información de servicios y presupuestos.
Derechos: Acceso, Rectificación, limitación, Portabilidad, Supresión u Oposición.
Información adicional sobre Protección de Datos en nuestra POLÍTICA DE PRIVACIDAD.

Dra. Miriam Al Adib Mendiri

Ginecología y obstetra

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Extremadura.

Actualmente dirige y ejerce como ginecóloga y obstetra en sus clínicas de Madrid, Marbella y Badajoz.

Doctora Cum Laude por la Universidad de Extremadura, autora de libros como Hablemos de vaginas y Hablemos de nosotras, y divulgadora en congresos y medios especializados en salud femenina.

Dra. Miriam Al Adib Mendiri

Ginecología y obstetra

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Extremadura. Actualmente dirige y ejerce como profesional en sus Clínicas privadas de Ginecología y Obstetricia ubicadas en Madrid, Marbella y Badajoz. Es autora de los libros ‘Hablemos de vaginas’, ‘Hablemos de nosotras’, y del poemario ‘Mosaico Rojo Negro Blanco’, donde traslada al lenguaje poético los procesos sexuales y reproductivos de las mujeres. Es además divulgadora en Congresos y Jornadas Nacionales relacionados con su actividad y Profesora del Máster en Sexología de la Universidad de Extremadura.