Pérdida y duelo gestacional
La pérdida y el duelo gestacional son experiencias profundamente dolorosas y, a menudo, silenciadas en nuestra sociedad.
Cuando una mujer pierde un embarazo, no solo enfrenta la ausencia física de un bebé esperado, sino también la desilusión de sueños y esperanzas que se habían comenzado a construir.
Este tipo de pérdida puede desencadenar una variedad de emociones complejas y abrumadoras, desde la tristeza y la culpa hasta la soledad y la desesperación.
Abordar y comprender el duelo gestacional es crucial para ofrecer apoyo y acompañamiento adecuado a quienes atraviesan este difícil momento.
Pérdida gestacional
La pérdida gestacional es un evento que afecta a muchas mujeres y sus parejas durante el embarazo. Comprender qué es, las posibles causas, y cómo afrontarla emocional y físicamente, es fundamental para quienes atraviesan esta difícil experiencia.
¿Qué es la pérdida gestacional?
La pérdida gestacional se refiere a la interrupción involuntaria del embarazo antes de que el feto pueda sobrevivir fuera del útero. Dependiendo de la etapa del embarazo, puede clasificarse como aborto espontáneo (cuando ocurre antes de las 20 semanas) o muerte fetal (cuando es después de las 20 semanas).
Causas de la pérdida gestacional
Existen diversas causas posibles para la pérdida gestacional, incluyendo anomalías genéticas, infecciones, trastornos del sistema inmunológico y anomalías uterinas, entre otros. En muchos casos, la causa específica no se puede determinar.
Síntomas y diagnóstico
Algunos síntomas que pueden indicar una posible pérdida gestacional incluyen sangrado vaginal, dolor abdominal y/o disminución de los síntomas del embarazo. Si experimentas algunos de estos síntomas, es fundamental consultar para una evaluación adecuada. El diagnóstico se realiza mediante una ecografía, a veces es necesario hacer alguna analítica específica.
Afrontando la pérdida gestacional
La pérdida gestacional puede generar una serie de emociones muy difíciles, como tristeza, culpa e ira. Es importante recordar que cada persona atraviesa el duelo gestacional de manera diferente, y todo lo que se siente es completamente válido. Es necesario tener apoyo emocional. A veces es necesario recurrir a apoyo profesional para enfrentar esta experiencia.
Futuros embarazos
Aunque la pérdida gestacional puede ser devastadora, es importante saber que muchas mujeres pueden tener embarazos saludables después de una pérdida. Consulta a tu ginecólogo/a para obtener orientación adecuada y realizar los exámenes necesarios antes de intentar un nuevo embarazo.
La pérdida gestacional es una experiencia que puede afectar a muchas mujeres y parejas. Entender las causas, síntomas y cómo afrontarla emocionalmente es esencial para quienes atraviesan este proceso. No dudes en buscar apoyo y orientación médica y emocional para enfrentar esta situación y prepararte para futuros embarazos.
Duelo gestacional
El duelo que acontece tras la pérdida de un embarazo (en cualquier momento del mismo), en el momento del alumbramiento o tras pocos días del nacimiento, tiene una serie de peculiaridades diferentes a otros duelos.
Quizás lo más llamativo es la banalidad con la que socialmente es tratado esta durísima experiencia, es un duelo completamente desautorizado. Quienes sufren esta pérdida pueden llegar a sentir que no tienen permiso para expresarlo, es como atravesar la (p)maternidad instalada un doloroso silencio, en la negación, en el olvido…
Y es que ser madre o padre no se mide en centímetros o número de células, sin embargo, con toda la buena intención, el entorno suele intentar animar a la pareja con frases como «eran unas células de nada/ mejor ahora que no más tarde/ ya tendrás más, etc.», sin tener en cuenta que lo que realmente sienten es que han perdido a quien iba a ser su hijo, y esto jamás se debe banalizar.

El duelo negado
(…) En la consulta, ella venía con la ilusión de ver a su futuro bebé, por desgracia el embarazo no iba bien, le expliqué que se había producido un aborto; Ella estaba todo el tiempo con una sonrisa forzada de oreja a oreja que parecía más que una sonrisa un rictus. Le dije: «puedes llorar si quieres, estás en todo tu derecho de hacerlo, es normal que lo necesites», en ese momento la sonrisa dio paso todo un mar de lágrimas, y ahí comenzó a darse permiso para expresar lo que ella sentía: el primer paso para iniciar la elaboración de su duelo (…).
Puedes llorar si quieres, estas en todo tu derecho de hacerlo, es normal que lo necesites.
Diálogo de una de mis consultas con una
paciente que tuvo una pérdida gestacional
Como todo duelo, comprende una serie de etapas: shock, negación, negociación, tristeza, ira y aceptación. No todas las personas lo viven igual, incluso pueden solaparse unas etapas con otras o cambiar su orden, pero lo normal es que se vaya pasando de una a otra hasta llegar a la aceptación. Unas personas necesitan más tiempo que otras, no es una patología sino un proceso natural, que necesita su tiempo y su espacio para elaborarse de una forma sana. Al ser un duelo desautorizado, en ocasiones puede transformarse en un duelo que puede requerir ayuda psicológica.
Aunque se trate de una interrupción voluntaria del embarazo: éste también es un duelo negado. No vamos a entrar en el tema de aborto sí o no. No es cuestión de juzgar, estas mujeres también necesitan ser acompañadas, escuchadas, comprendidas, ayudadas…
Tratamiento médico: opciones
En cuanto a la actitud médica existen diferentes opciones, desde tratamientos más conservadores como el expectante hasta tratamientos más intervencionistas como el legrado o la inducción del parto, pasando por otros intermedios como la utilización de prostaglandinas.
El tratamiento expectante consiste en no intervenir, es decir, dejar que el proceso se desarrolle de forma espontánea, sin intervención médica (ni legrado ni prostaglandinas ni ningún otro tratamiento); cada vez son más las mujeres que lo solicitan pues ofrece algunos beneficios como: sentir el control sobre su propio cuerpo en todo el proceso, darse su tiempo y espacio para asumir lo que ha sucedido, normalmente los tratamientos menos intervencionistas se asocian a una mejor elaboración del duelo.
El tratamiento por el que se opta definitivamente se individualiza dependiendo de cada caso; por ejemplo, si hay alguna complicación médica o factor de riesgo importante puede que no dé lugar para optar por diferentes opciones de tratamiento, pero cuando desde el punto de vista médico es posible optar por más de una opción, se respeta el criterio de cada mujer para que tome su propia decisión de manera libre e informada.
Hay mujeres que tras la pérdida -sobre todo si se produjo en un momento más avanzado del embarazo- tienen subida de la leche. En estos casos se pueden optar por: inhibición farmacológica, inhibición fisiológica o incluso donación de leche. Esta última opción puede beneficiar a algunas mujeres que, por un lado, sienten que ayudan a otros bebés prematuros y por otro, mantienen la oxitocina y la prolactina elevadas por más tiempo, ambas neurohormonas tienen efectos ansiolíticos muy beneficiosos.
Si necesitáis más información podéis encontrarla en la guía «Atención profesional a la pérdida y el duelo durante la maternidad», libro del que soy coautora junto a Pedro Santos (matrón) y Ana Yáñez (psicóloga).




